Diversidad: el valor agregado para un relacionista público.

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En la actualidadnos encontramos envueltos en un mundo que ya no tiene fronteras o al menos no en el sentido estricto como solíamos conocer este término fronteras. La globalización ha hecho que en un instante podamos conocer lo que está pasando en cualquier lugar, saber lo que piensan personas de otros países y reconocer sus necesidades y problemas; además, se ha vuelto común ver en las aulas de clase y en las oficinas de las empresas personas de diferentes etnias, nacionalidades y religiones. Todo esto implica que vivimos en un planeta ampliamente diverso.

No podemos avanzar sin aclarar qué es lo que vamos a entender por diversidad. Para la Real Academia de la Lengua Española (2017), este concepto se refiere a: “Abundancia, gran cantidad de varias cosas distintas”, es decir lo que nos diferencia de otras personas. (Real Academia de la Lengua Española, 2017)

No obstante, es precisoaclarar que ésta no consiste, únicamente, en que las cosas (en este caso personas) distintasse encuentren en un mismo lugar, es necesario reconocerlas, respetarlas y aprender de ellas, ya que sin esto seríaimposible enriquecernosde la identidad de éstas. Asimismo, la diversidad no puede implicar que las personas se adapten a un sistema, por el contrario, necesita abrirles las puertas y estar dispuestos a generar unos canales en doble sentido donde la información cultural que tiene cada parte pueda ser enviada y recibida por los otros.

Aprovechar los conocimientos que las personas de otros lugares nos pueden brindar es vital, puessi bien, las personas tienen religiones, culturas, e intereses distintos, estos nos potencian desde lo ciudadano, lo social y lo cultural y nos proveen deuna mirada diferente del mundo,a la vez que nosayudana ser unos relacionistas públicos con la capacidad de desenvolvernos no solo en una región, sino en todo el planeta.

El reconocer y gestionar la diversidad seráuno de esos intangibles que nos proporcionen un valor agregado, pues sabremos trabajar y acomodar diferentes conocimientos, logrando una sinergia entre las disimilitudes de identidades

Igualmente, el saber reconocer y gestionar la diversidad trae beneficios, pues al aceptar las diferentes miradas podremos encontrar soluciones eficientes que, tal vez no habríamos considerado, también, seremos más flexibles, conoceremos nuevos talentos y estaremos más preparados para los cambios que se encuentran ligados a la globalización.

Por todo lo anteriormente expuesto, como relacionistas públicos en formación estamos invitados a aceptar, conocer y respetar las diferentes identidades, reconociendo a todos como un nosotros. Esto nos permitirá tener un valor agregado y un fuerte diferenciador, pues podremos desenvolvernos con públicos de diferentes lugares, abriéndonos las puertas a trabajar y conectar con todo el mundo.

Mariana Gutiérrez Uribe, Vicepresidente Capitulo PRSSA Universidad de Medellín.

Referencias:

Real Academia de la Lengua Española. (2017). Real Academia Española. Obtenido de http://dle.rae.es/?id=E0b0PXH

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